Blog de Marta Comino

COACHING - NEUROCIENCIA - PSICOLOGÍA


Un espacio para reflexionar, aprender y abrir tu mente a nuevas posibilidades. Con herramientas y ejercicios que te ayudarán a mejorar tu AUTOESTIMA Y AMOR PROPIO.

Por Marta Comino 29 de enero de 2026
Imagínate este discurso en una relación: “Eres fea. Ella es más guapa que tú. Te estás haciendo vieja. Mira que arrugas tienes. ¿Cómo te vas a poner ese pantalón que te hace ese culo? Anda, cállate que solo dices tonterías. Mira lo que acabas de decir, no tiene ningún sentido y seguro que están pensando que eres idiota. Qué pedazo de torpe: ¡Ya has vuelto a meter la pata!! ”. Este discurso, que pone los pelos de punta, es el discurso interno que solemos tener por dentro. Estas lindezas y otras, que seguro que no se las dirías ni a tu peor enemigo, es lo que se cuece en las cabecitas de la mayoría de las personas. Y como ya te he dicho en otras ocasiones, un pensamiento o una creencia es solo eso: un pensamiento. Pero cuando le damos un sentido, hacemos que ocupe un lugar dentro de nosotras y nos lo creemos a pies juntillas, se activa una emoción y esta, a su vez, genera un comportamiento o una acción. Pero hoy no te voy a hablar de cómo cambiar un pensamiento o una creencia negativa, por otra positiva o que te haga sentir bien. Si quieres indagar más, tienes este artículo para indagar más. Hoy quiero hablarte de la autocompasión. Cambiar un pensamiento o una creencia o la manera en la que te hablas, no es nada fácil. Si llevas toda la vida creyendo que siempre te equivocas, que eres un desastre, que no vales nada y que todo el mundo es más listo que tú, seguramente no cambies este pensamiento de un día para otro. Te lo digo porque lo veo en los acompañamientos que hago en mis sesiones y por supuesto, por mi propia experiencia. Sí. Lo confieso: he sido mi peor enemiga durante muchos años (sigo ahí pico y pala, eh?) La autocompasión te dice: soy valiosa porque soy yo, porque merezco amabilidad, incluso cuando me equivoco y no estoy en mi mejor momento. No te invita a ser perfecta, te invita a ser humana. Kristin Neff, psicóloga estadounidense y pionera en el estudio de la autocompasión, desarrolló tres componentes para la compasión con uno mismo: 1. Tratarte como tratarías a un buen amigo cuando sufre. 2. Recordar que el error y la imperfección forman parte de la experiencia humana. No estás sola en esto. 3. Observar tus pensamientos y emociones dolorosas sin dramatizarlas ni negarlas (la base del mindfulness). Estudios científicos han demostrado que la autocompasión reduce los niveles de estrés y aumenta el bienestar emocional hasta en un 40%. La compasión hacia ti misma no te hace débil, ni te deja fuera de la vida real. La autocompasión hace que te acompañes, te respetes, te entiendas, te valores y construyas una relación más amable contigo misma. Y esto sí que te da fortaleza interna. Kristin Neff desarrollo un mantra simple pero muy efectivo, basado en los tres componentes de la autocompasión. “Este es un momento de sufrimiento” (cuando estoy emitiendo un juicio hacia mí, me estoy comparando, me he insultado…). “El sufrimiento es parte de la vida” (no soy la única) “Pido o quiero ser amable conmigo misma en este momento” (me abro a tratarme con cariño) “Pido o quiero darme la compasión que necesito” (me recuerdo que merezco recibirla) Te recuerdo, o te informo por si no te habías dado cuenta, que tú eres la única persona con la que vas a estar el resto de tu vida. Así que quizás empezar a llevarte mejor contigo misma puede ser una buena opción para vivir una vida más plena, amorosa y con mayor bienestar interno. ¿No crees? Te mando un cariñoso abrazo y seguimos caminando... Marta Comino ➡️Si quieres llevarte mejor contigo misma, aumentar tu autoestima y empezar a sentirte mejor , te puedo acompañar a través de sesiones de coaching online. Siempre ofrezco una primera sesión gratuita de valoración de 20 minutos , donde nos conocemos, me cuentas un poco más en detalle qué necesitas trabajar o abordar en este momento de tu vida, y vemos si soy la persona adecuada para acompañarte. Agenda AQUÍ tu sesión gratuita de valoración, sin ningún compromiso.
Por Marta Comino 24 de enero de 2026
"No me lanzo, no vaya a ser que falle. Tengo miedo, por eso no me lanzo" Que levante la mano quien haya tenido este sentimiento. Levántala tranquilamente sin temor a ser observada, criticada o a no ser suficiente. Tranquila, estamos en un sitio seguro y aquí se acepta la vulnerabilidad. Ya verás que no eres la única en la sala. Si te sirve, yo también la tengo levantada. Así me he pasado parte de mi vida: con muchos miedos, inseguridades y falta de confianza en mi misma. Y no nos engañemos: no es nada agradable. Sí, preciosa. Quién más y quién menos está en esta tesitura. Porque el miedo, esa emoción que nos asusta más que la propia palabra, está aquí para protegernos. Lo malo es que a veces le permitimos que nos proteja (y nos limite) demasiado. Te pregunto: ¿Qué harías hoy si no tuvieras miedo? ¿Qué harías si tuvieras más confianza y seguridad en ti misma? Respira. Tómate un ratito para pensarlo. ¿Y si te dijera que la gente segura de si misma sigue teniendo miedo? Oh, sorpresa!!! Tendemos a creer que una persona con seguridad en ella misma lo tiene todo claro, va a por todas sin que le tiemble el pulso, no duda, está segura 100% de sus decisiones, no tiene miedo a fallar, se abre a todo el mundo, sale siempre de su zona de confort como el que se da un paseo por el campo, … ¿De verdad te crees esto? Si te das cuenta, las piedras en el camino para creer o estar segura de ti misma son, entre otras muchas, la autoexigencia, el perfeccionismo, las expectativas y poner el foco afuera (en el juicio y valoración de los demás). “Si no me va a salir bien, o perfecto, ni lo intento.” “¿Y si lo hago y no gusta, o me critican, o Fulanito lo hace mejor que yo? Mira, mejor lo dejo.” “Para qué voy a decir X o Y si no me van a tener en cuenta o van a pensar que es una estupidez.” “¿Y si mando ese mensaje y piensan que soy tonta o lo leen y ni me contestan?” “Menganita me ha mirado mal, seguro que he dicho algo que le ha molestado.” “Aunque me digan que he hecho esto bien o que soy una buena persona, pienso que están exagerando” Quiero que sepas, por un lado, que la confianza en ti misma ya está dentro de ti. Naciste con ella. Pero las circunstancias y experiencias vitales, tanto en la infancia como en la edad adulta, probablemente la hayan ido limando, mermando y dejando por los suelos. Y por otro, una realidad aplastante pero que pocas veces tenemos en cuenta u obviamos: Eres una humana mamífera. No es un insulto, eh? Como buena humana… Te vas a equivocar, fallar, tropezar, meter la pata. Como buena mamífera… Vas a querer pertenecer a un grupo , vivir en sociedad, colaborar, que te acepten, que cuenten contigo, abrazar, amar y ser amada. Partiendo de esta base, la buena noticia es que puedes nutrir de nuevo esa seguridad en ti misma . Y como todo cambio interno, no es de un día para otro y requiere de trabajo, paciencia y constancia. No esperamos a tener confianza para lanzarnos a hacer cosas. Es justamente al revés: nos lanzamos y vamos adquiriéndola. La vida es incertidumbre y cambio, y no podemos controlar la mayoría de las situaciones. Por eso construir un eje interno es la manera de ir capeando lo que vaya viniendo. Te propongo que seas como un bambú: sólido y fuerte, pero flexible ante las circunstancias. ¿Cómo podemos empezar a nutrir nuestra confianza y seguridad interior? - Autoconocimiento . Cuáles son tus fortalezas, habilidades, capacidades, pero también tus puntos flacos. Nos aceptamos y queremos con nuestras luces y nuestras sombras. - Logros . ¿Qué he conseguido en mi vida? Muchas veces nos fijamos más en los errores que en los aciertos, y esto nos mina por dentro. - Creencias y etiquetas . Qué pienso de mi que ya no soy o no me pertenece. Qué etiquetas llevo arrastrando desde hace tiempo y me están lastrando. - Lánzate . Como ya te he dicho, accionamos y viene la confianza, no al revés. Revisa tus miedos y desgrana cuáles son reales (detrás de estos miedos muchas veces hay creencias y pensamientos irracionales que nos ponen la zancadilla vital) y cuáles no. - Dosis de realidad . No podemos controlar lo que hagan o piensen los demás. ¿Qué pequeña acción vas a hacer esta semana para empezar a confiar un poquito más en ti? "Sin acción no hay transformación". Ya sabes, me encantará leerte. Te mando un cariñoso abrazo y seguimos caminando... Marta Si quieres fortalecer la confianza en ti misma y tener una mejor autoestima, te puedo acompañar a través de sesiones de coaching online. Siempre ofrezco una primera sesión gratuita de valoración de 20 minuto s , donde nos conocemos, me cuentas un poco más en detalle qué necesitas trabajar o abordar en este momento de tu vida, y vemos si soy la persona adecuada para acompañarte. Agenda AQUÍ tu sesión gratuita de valoración, sin ningún compromiso.
Por Marta Comino 19 de enero de 2026
No vas a dejar nunca de tener pensamientos. Es imposible poner la mente en blanco. Es como si dijeras que vas a parar la sangre de tu corazón. Imposible! ¿Verdad? Tenemos alrededor de 60.000 pensamientos al día. Parece una barbaridad, pero oye, que son necesarios porque nos ayudan a crear, planificar y construir nuestra vida. ¿Y qué es lo que no mola de esto? Que un gran porcentaje de eso que estamos pensando, son pensamientos que no son reales, son catastrofistas, y malinterpretan y distorsionan tu realidad . Me encanta esta frase: "Estas a un pensamiento de cambiar tu realidad" (David del Rosario, Neurocientífico y divulgador) Es sencillo de decir, sí, pero no es tan fácil de implementar. Tenemos pensamientos y creencias que llevamos grabados en nuestra mente desde hace años , así que desprogramarlos llevará un tiempo y habrá que poner sobre todo mucha conciencia. Siempre hago el mismo símil en mis sesiones: tu pensamiento limitante es como una autopista muy bien construida por la que circulas de maravilla, y el nuevo pensamiento, el que te potencia, es salirte de esa autopista y comenzar a construir una carretera nueva en medio de un sembrado. Un esfuerzo importante, ¿a qué sí? Pero no imposible 😉 ¿Y qué te propongo? ➡️ Que observes esos pensamientos . ¿A cuáles te enganchas más? ¿Qué es eso que quieres hacer o conseguir y te trabas? ➡️ Cuestiónalo : esto que pienso, ¿Es cierto? ¿Estoy completamente segura de que es así? ➡️ Sustitúyelo por uno más realista y constructivo. Te pongo ejemplos: ❌ No puedo hacer esto. ✅ Todavía no tengo las habilidades para hacerlo. ❌ Soy un desastre, debería de ser mas organizada. ✅ Quiero ser más organizada para sentir más calma en mi vida. Mañana planifico mi semana. ❌ Mi jefa no me habla, seguro que me va a despedir. ✅ Quizás esté pasando una mala racha porque normalmente es muy amable conmigo. Intentaré hablar con ella para ver qué está pasando realmente. ❌ Me he equivocado en esto, vaya día de mierda! ✅ Sí, he metido la pata, pero el resto del día ha ido todo bastante bien. ¿Ves la diferencia? Los primeros te limitan y te quitan poder. Los segundos te dan opciones, te invitan a actuar y te abren posibilidades. Y ya sabes, la clave es: tener consciencia, repetir y tratarte bien. "Tanto si crees que puedes como si crees que no, estás en lo cierto" Henry Ford Te mando un cariñoso abrazo y seguimos caminando... Marta Comino PD. Si quieres seguir indagando en tu camino de autoconocimiento, te puedo acompañar a través de sesiones de coaching online. Siempre ofrezco una primera sesión gratuita de valoración de 20 minutos , donde nos conocemos, me cuentas un poco más en detalle qué necesitas trabajar o abordar en este momento de tu vida, y vemos si soy la persona adecuada para acompañarte. Agenda AQUÍ tu sesión gratuita de valoración, sin ningún compromiso.
Por Marta Comino 14 de diciembre de 2025
GRACIAS en mayúscula, porque en minúscula, esta palabra tan gigante se me queda pequeña. Gracias una palabra como otra cualquiera. Puedo decirte azulejo, bocadillo, armario, flor, y sabes de lo que estoy hablando, pero, nos quedamos un poco igual. A no ser que esa palabra la asocies a algo que dispare una emoción en ti. Cuando te digo gracias, y lo hago desde lo más profundo, te entrego un poco de mi corazón. Y cuando me digo gracias a mi misma, subo un peldaño en mi autoconcepto, en mi autoestima. Comienzo a creer y confiar un poquito más en mi. Porque se ha demostrado que nos hablamos muy mal, y nos tratamos peor. Vamos, que a alguien que no te importa, o no conoces, le pones una sonrisa y le das la mano si se tropieza. Pero ¿Qué haces hacia ti misma? si tienes ocasión, te pones la zancadilla y si te descuidas, te escupes en la cara (¿Exagero? Dímelo tú 😉) Tranquila, no te culpes ya que no nos han enseñado a hacerlo de otra manera. Hace pocos años se ha empezado a investigar el poder que tiene la gratitud, la autocompasión, la ternura, y otras emociones de alta vibración en nuestro organismo. Y todos los estudios apuntan a un cambio, para bien, a nivel cognitivo y emocional. Y está bien dar las gracias hacia afuera, pero darnos las gracias a nosotras mismas con una mirada compasiva, como cuando se las das a un niño pequeño que está aprendiendo, tiene un efecto en tu bienestar emocional. Solo hay que hacer una cosa: empezar. Empezar por un “Gracias” hacia ti misma, aunque no te lo creas. Por un “Tranquila, lo has hecho lo mejor que has podido”, aunque te suene a chino o pienses que eso de hablar contigo misma suene un poco raro. De esta manera fortalecerás el músculo de la gratitud y la autocompasión, y empezarás a convertirte en esa gran amiga con la que podrás contar el resto de tu vida.
Por Marta Comino 6 de octubre de 2025
Te voy a hacer un par de preguntas que quiero que respondas con calma. Son muy sencillas, pero requieren de parar, ponerte la mano en el corazón y respirar hondo. Quizás puedes coger libreta y boli, ponerte en un sitio tranquilito, dejar el móvil a un lado, y responderlas desde ese lugar en el que sabes que nadie te va mirar ni te va a juzgar. Ahí van estas preguntas: 1. ¿Eres feliz? 2. ¿Qué es la felicidad para ti? 💥Preciosa mía, he dicho que eran preguntas sencillas, no fáciles. Porque hacernos preguntas que nos den la vuelta como un calcetín, son preguntas de amor (hacia ti misma ), aunque nos enfrentemos con una realidad que no nos gusta. Las otras preguntas, las que más o menos te dejan igual, son preguntas de tomarte un café con las amigas. ¡Y que están fenomenal, eh! Son necesarias y yo también las practico, tampoco vamos a estar todo el día buceando en las profundidades de nuestro ser 😅 Pero a lo que vamos, que hoy no me estoy tomando un café contigo 😉 Hoy vengo a que te pongas la escafandra y nos sumerjamos en tu parte más profunda , porque es desde ahí donde hacemos los cambios duraderos en nuestra vida. Para echarte una mano, y por si te inspira, te voy a contar lo qué es la felicidad para mí. ✨Para mi, la felicidad no me la dan las personas, los lugares o las situaciones. He llegado a un punto en mi vida en el que les he quitado esa mochila . Pero es cierto que me siento más feliz con ciertas personas, lugares y situaciones. ✨ La felicidad tampoco me la dan los estados de animo ni las emociones . Si estoy triste, puedo sentir felicidad. Si estoy cabreada, también. Es cierto que las emociones más expansivas como la alegría, la amabilidad, la gratitud, el entusiasmo, facilitan mi felicidad, y las contractivas, el miedo, la ira, la rabia, la envidia, me alejan un poco más de ella. A lo mejor con esta explicación te haces una idea de lo que es la felicidad para mi (que quede clarito que no tengo la razón, solo te comparto mi verdad y mi experiencia ) Así que me hago estas mismas preguntas que te planteo hoy a ti: ¿Eres feliz? Si, soy feliz. ¿Qué es la felicidad para ti? La felicidad para mi es ser coherente con lo que quiero ser, con lo que quiero sentir y con lo que quiero hacer. Para esto he tenido que explorarme. Preguntarme qué es importante para mí . Qué quiero conseguir en las distintas áreas de mi vida e ir construyendo puentes y dando pequeños pasos para ir llegando a ello. Ser feliz para mi es poder atravesar las distintas emociones que pueda experimentar y aceptarlas tal y como son : mensajeras de mis pensamientos. La felicidad para mi no es ausencia de miedos. Es saber que están ahí y que puedo seguir avanzando a pesar de ellos . No es no estar con problemas y situaciones jodidas de la vida. Es ser consciente de que las estoy atravesando, pero puedo elegir como sentirme mientras las atravieso. En definitiva, la felicidad para mi es estar en paz con lo que suceda en mi vida . Que no es no tomar acción, solucionar o cambiar lo que haya que cambiar, si no, abrir el corazón a lo que venga y tener la confianza de que voy a tener la capacidad de saber caminarlo. Me encantaría saber vuestras respuestas, y si queréis compartirlas por aquí, seguramente ayudemos a más personas que se vean reflejadas. Te mando un cariñoso abrazo y seguimos caminando... Marta Comino PD. Si quieres seguir indagando en tu camino de autoconocimiento, te puedo acompañar a través de sesiones de coaching online. Siempre ofrezco una primera sesión gratuita de valoración de 20 minutos, donde nos conocemos, me cuentas un poco más en detalle qué necesitas trabajar o abordar en este momento de tu vida, y vemos si soy la persona adecuada para acompañarte. Si quieres más información o agendar una sesión gratuita, envíame un correo a info@martacomino.com